La 2 segunda ganancia o beneficio de formarte en PNL, es que aprendes a tomar consciencia de tus pensamientos y de cómo los “traduces” en palabras.
Cuando no tenemos las ideas claras o nos sentimos confundidos, nuestra manera de comunicarnos puede resultar incongruente y confusa, evitando así “llegar” a los demás o menguar las posibilidades de que nos entiendan. Entonces, entrenarnos para tener claro lo que queremos comunicar y con qué intención, objetivo o propósito lo hacemos, nos ayuda a usar las palabras correctas o más ajustadas al mensaje que pretendemos transmitir. Tener claro el objetivo de nuestro discurso es clave para elegir las mejores estrategias para llegar a él.
¿Cuál es la intención o propósito de comunicarte con esta persona o con la otra?
¿Informar?
¿Transmitir conocimientos?
¿Despertar el interés?
¿Vender un producto?
¿Motivar?
¿Consensuar soluciones?
¿Inspirar?
¿…?
Cada uno de estos objetivos requiere una manera diferente de comunicación con unas estrategias diferentes y por tanto una manera diferente de pensar.
Si tú tienes claro lo que quieres transmitir y el efecto que quieres causar, entonces será más fácil hacer que tus ideas lleguen a los demás.